jueves, 23 de febrero de 2017

Como scrapear y no perder la cabeza en el intento: Episodio 5 - Tendencias???

Este post quizás no tenga ese toque de humor que caracterizaban a los anteriores de esta sección. Y no es porque no pueda tenerlo, pero el caso es que después de darle muchas vueltas, no me parece apropiado. 

Este post, además, está cargado de mucha autocrítica y, en cierta medida, es una llamada de atención a mí misma y una forma de reafirmarme en algunas de mis planteamientos y decisiones. Y de alguna manera, al optar por un enfoque más serio, me doy un zasca a mi misma en relación a los post anteriores.

Tiene parte, también, de las reflexiones que hacemos algunas amigas scraperas, de sus experiencias, vivencias y desasosiegos, en ocasiones, muy similares a los míos.

Y dicho esto, vamos al tema.

¿Qué es scrap?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es scrap? ¿Y tú me lo preguntas?
Scrap... eres tú.

Esta scrap-adaptación de la famosa rima de Bécquer es el punto de partida de esta nueva entrega de Cómo scrapear y no perder la cabeza en el intento.

Hacía más de un año que no tocaba esta sección, pero no he dejado de pensar en ella. Y algunos de mis pensamientos más recurrentes, en mis divagaciones scraperas particulares, acaban en el mismo lugar común: las tendencias. En este caso, las tendencias scraperas y de qué forma pueden llegar a “mediatizar” nuestra forma de hacer scrap.


Pero… ¿qué es una tendencia? Pues ahí que me he ido a buscar definiciones en la red, y he sacado unas anotaciones de las mismas, añadiendo mis propias reflexiones.

TENDENCIA: Idea o corriente, especialmente de tipo religioso, político o artístico, que se orienta en determinada (¡¿y unica?!) dirección.

Hablar de tendencias, implica hablar de moda y estilo. Y según el ámbito en el que te muevas, te marcan el camino a seguir. Se trata de ese mecanismo social que regula las selecciones de las personas en determinados tiempos y espacios.

Hasta aquí, todo claro. Todos y todas, en algún momento (o en muchos) hemos seguido (o necesitado seguir) determinadas tendencias. Ningún aspecto de la vida se queda fuera de este hecho: cocina, moda, deporte, crianza, salud y alimentación... y como no, el scrap.

Pero, estas tendencias que nos parecen tan novedosas, fabulosas y necesarias... tienen su lado oscuro

Es como que, si no sigues unos determinados criterios, no puedes hacer (buen) scrap. O tu scrap no está a la moda si no usas tal o cual herramienta (algunas de precios realmente obscenos), o no tienes los últimos papeles de la última colección de la última marca. O si no tienes un espacio fabuloso en el que trabajar, ya sea scraproom amueblada en blanco inmaculado, o un armario hecho a medida con cien mil compartimentos para tener supuestamente ordenado tu espacio de trabajo y tus toneladas de materiales, que es lo que da razón de ser a tu hacer scrapero.

Pero aún hay otra forma de ver las tendencias. Porque hay gente que piensa que una tendencia deja de serlo cuando se convierte en “moda masiva”. ¿Y esto que significa? Que en cuanto seamos legión los que sigamos la tendencia, la moda deja de tener “pedigrí”. Y casi sin darnos cuenta, ya estamos fuera de onda, y hay que buscar corriendo la siguiente. 

Y si en la primera visión de la tendencia-moda, nos hace falta buen dinerín para poder estar en la brecha. En esta segunda visión de la tendencia-tendencia, ya ni te cuento. Porque tienes que ser muy rápido para poder ser parte del círculo exclusivo, abanderada y referente de la corriente que acabará siguiendo todo el mundo (tendencia-moda).

Y casi sin darte cuenta, combinando ambas cosas, te ves inmerso en una carrera desenfrenada por tener lo último, o simplemente por tener, aunque en ocasiones ni sepas para que puede llegar a servir, o lo que es peor, si realmente te va a servir.

Cuando entré en contacto con el scrap “comercial”, las marcas, las tiendas on-line y los grupos de scrap, no pude (¿o no quise?) evitar caer en una espiral de desenfreno consumista. Seguro que muchas os sentís identificadas. Todo lo quería, todo me gustaba. Si eso lo usaba fulanita o manganita, tenía que ser mío. Papeles, tintas, embellecedores, sellos, troqueles, herramientas... Una orgía de materiales. Y en esa etapa estuve más de lo sanamente recomendable, para mi economía, y también, es necesario decirlo, para mi creatividad.

Con el tiempo, te vas dando cuenta (aunque cueste reconocerlo) que algo no está bien. En realidad es como cualquier tipo de adicción. Suena fuerte, pero es así. Es una acumulación sin sentido. Un síndrome de diógenes scrapero, y no hablo de material de desecho, sino de cosas por las que pagas dinero, mucho dinero.

A finales de diciembre me cambié de domicilio, y guardar y ordenar mis materiales scraperos me supuso cierto sabor agridulce. Me produjo incluso sonrojo y cierta vergüenza… ¿de verdad tengo todo esto y sigo comprando?

En enero se anunció la liquidación por cierre de una tienda física en Coruña, y claro, no había que dejar de aprovechar la oportunidad. Momento ideal para dar rienda suelta a tus antojos y necesidad de compra compulsiva. Y es que con descuentos de 50% y el 70% ¿quién podía resistirse? Allí estábamos una orda de scraperas ansiosas, incluso gente que no hacía scrap y, que al leer la palabra “liquidación”, allí se metía a ver si pillaba algo. No me centré en mis necesidades reales, lo confieso, pero fui muchísimo más comedida de lo que habría sido hace un tiempo. Un enorme favor a mi economía y un falso alivio.

Y me planteé… ¿y si “las tendencias” no es tener lo último, sino simplemente tener? Poseer, acumular, amontonar…



Que nadie me malinterprete. No se trata de no tener, sino de hacerlo con ¿criterio? Se trata de realmente necesitar, o de realmente utilizar. Pero sobre todo, de dejar un margen a la experimentación, de disfrutar de los tiempos de crear. Se trata de poder y saber buscar alternativas. De alguna manera de dar un paso atrás  Que el scrap no dependa de los materiales. Que poder hacer un álbum o una tarjeta no dependa de si tengo o no tengo tal sello o tal troquel. 

Ojo, que un antojo lo tiene cualquiera, y que nunca está de más darse un homenaje. Pero cuando nuestros proyectos e ideas dependen de los materiales, o dicho de otra forma, de nuestro poder adquisitivo ¿dónde queda la creatividad y la imaginación?



¿Los materiales nos marcan el camino o nos sirven de apoyo para poder desarrollar nuestras ideas?

Y aquí es donde cobra toda su intensidad mi versión scrapera de la rima de Bécquer. Porque, si, querida/o amiga/o scrapera/o...


EL SCRAP ERES TÚ

No es ni tendencias, ni marcas, ni materiales. 
El scrap eres tú. 
Tus GANAS, tu INTERÈS, tu INSPIRACIÓN, tu IMAGINACIÓN, tus IDAS DE OLLA, tus LOGROS, tus ERRORES, tus ÉXITOS y tus FRACASOS CREATIVOS.



Leo y releo lo que he escrito. Me analizo a mí misma, desde dentro y desde fuera. Me doy cuenta que me cuesta materializar en palabras algunas reflexiones y sensaciones. Pero me reafirmo en que hacer scrap es la materialización de ideas y no la utilización de materiales (aunque evidentemente los necesitemos). Y me viene a la mente un refrán: Que los árboles no te impidan ver el bosque. Y no puedo dejar de hacer la adaptación scrapera del mismo, que viene a servir de conclusión a todas mis divagaciones: 

Que los materiales no te impidan hacer scrap.


18 comentarios:

  1. Yo también me he sonrojado en algún momento de mi vida escrapera. Eso de "que los materiales no te impidan hacer scrap" me lo voy a sellar, imprimir, embosar, colorear... y me lo voy a plantar delante, para no olvidarlo. Me ha encantado esta entrada.

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  2. Totalmente de acuerdo contigo Pilar. Siempre he peleado contra el consumismo aunque estando dentro del sistema es muy dificil no pecar. Me alucina que unos tipos se reúnan cada año para decidir que colores cubrirán el planeta ese año y lo consiguen! es un ejemplo tonto pero si lo piensas da un poco de miedito!La fabrica de necesidades no tiene fin y aveces nuestra estupidez tampoco, jeje

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  3. Totalmente de acuerdo contigo, con Cris y con Lucia en todo es como si me hubieras leído la mente. Pero como duces tu, a veces es tan difícil materializar por escrito todas esas cosas.

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    1. Hola Ana. Y a veces, hasta cuesta hacerlas públicas. No deja de ser una exposición que se sale del standar de enseñar y contar cosas bonitas y divertidas. Pero creo que a veces es bueno reflexionar con cierta seriedad.

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  4. Me ha encantado leer tus reflexiones y, sobre todo, saber que no estoy sola en este pensamiento. Yo también reconozco que me he dejado llevar muchas veces, aunque no siempre. Sigo adicta a los tableros de Pinterest de scraprooms ideales e idealizadas, no lo puedo evitar, me encanta el orden aunque sea en fotos. Pero la realidad me llegó de golpe con el acoso y derribo de hace unos meses porque todas deseáramos una máquina de escribir carísima y con muy poca utilidad. Mi método para manterme a raya es sencillo: no entra nada que no quepa en el mueble que dedico al Scrap. Si quiero algo nuevo, antes tiene que salir algo viejo. Cuesta pero lo intento. ¡Un saludo!

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    1. Me encanta la expresión "ideales e idealisdas",valida para cualquier aspecto scrapero. Lo de la máquina de escribir... pues como muchas otras cosas.
      Yo tengo troqueles de la big que bien podría hacer con un cuter o una cizalla. De hecho no los uso y esas formas las acabo haciendo a mano porque tardo menos que sacando la big. Con esto está todo dicho.

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  5. Buenos días!.... me encanta tu reflexión....Yo lo veo desde el otro lado, a veces me siento mal por no tener el poder adquisitivo para comprar un montón de cosas, o tener un scraproom, tengo lo básico y voy comprando muy de a poco, muchas veces me guardo alguna cosita para usar de molde y cortar con tijeras y la verdad que te hace usar mucho la imaginación...pero la verdad que te limita un poco a la hora de hacer algún tipo de proyecto. yo creo que siempre hay que buscarle la forma..

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    1. Pues Soledad, no deberías sentirte mal en absoluto. Claro que hay materiales que deseamos, pero que no tenerlos nos genere malestar o angustía? Muchas hemos pasado por eso. Malestar o angustía nos deberían causar otras cosas, y no el hacer scrap.
      Sobre el tema scraproom tengo yo ganas de hacer una entrada. La tuve, y ya no la tengo. De hecho me he mudado de casa y podría haber adaptado una habitación o rincón y no lo he hecho. A ver si hago la entrada y os cuento. Aquí si que da para reirse un rato, y también para reflexionar mucho. Ojo, que si tuviese una casa más grande... claro que crearía mi taller, pero tendría sus inconvenientes. Es que he reflexionado también mucho sobre esto. Lo dicho, siguiente episodio, sobre scraprooms.

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  6. Totalmente de acuerdo: el scrap eres tu!.
    Todas hemos empezado haciendo scrap con poco y hemos acabado acumulando a lo "bestia". Yo siempre digo que negaré delante de mi abogado lo que me he llegado a gastar comprando cosas de scrap (herramientas, papeles, etc).
    Hace unos años me quedé en paro y a partir de ahí empecé a utilizar todo lo que tenía acumulado. Vergüenza me da ver que tengo la primera colección de scrap que compré casi sin empezar!. Y papeles para decorar todo el edificio donde vivo, pero el no tener ahora tanto poder adquisitivo me ha hecho frenarme bastante. No digo que de vez en cuando compre cosas para mi, pero ahora cuando compro casi siempre es para talleres que imparto.
    Y he descubierto que me gusta volver al scrap de "mis orígenes"...que no se necesita tanto para hacer algo creativo. Creo que ahora el scrap ha entrado en una dinámica de mecanización exagerada: que si la máquina de escribir scrapera, que si la máquina que te recorta las letras para ese alfabeto gigante, que si la que te hace sobres, que si el carrito de tal color, que si las cosas que son de pastelería...pero que te la intentan meter como scraperas...

    En fin, como todo en la vida: moderación!

    Besos!

    Charo

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    1. Totalmente de acuerdo con lo de la mecanización exagerada. Buf, las herramientas... yo literalmente he tirado dinero con alguna de ellas. Alguna porque es una m... y otra, que se me emperró como algo ideal de la muerte,no la uso.
      Podemos seguir con las bolsas scraperas, que tengo una ideal de la muerte, que cuando salió allí fuimos unas cuantas como locas dándonos coba las unas a las otras, y no caben bien los papeles!!!! Usar la uso, pero ya sé que los papeles de 30x30 que meta, pueden fastidiarse los bordes superiores.

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  7. Realmente puede ser "vergonzoso" lo que acumulamos simplemente por tener lo más nuevo o lo que tiene fulanita, Yo me excusaba diciéndome que para un vicio que tengo...pero si me paro a pensar en el dinero que me he podido gastar en "ese vicio" en un año, realmente me siento abrumada.
    Y ya no tiene que ver con el dinero, sino con el hecho de acumular por acumular, el de comprar antes de gastar.
    No podemos dejar que nuestra inspiración dependa de lo que tenemos o dejamos de tener, nos estamos convirtiendo en adultos malcriados que no sabemos jugar con nada que no sea lo último de lo último, como los que no saben jugar más allá de una tablet o una videoconsola.
    Todas deberíamos pararnos a pensar en ello, menos mal que de vez en cuando hay gente con cabeza como tú.

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    1. Gemma, me encanta tu reflexión. Un SI enorme a todo lo que dices.
      Yo no sé si tengo cabeza, lo que pasa es que no me sé estar callada. Y como ya he comentado antes, creo que un blog de scrap, además de ser un espacio para enseñar cosas bonitas, debe servir para reflexionar, opinar, apoyar, ayudar, ofrecer alternativas...
      Un beso hermosa.

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  8. Recuerdo el tiempo en que era creativa. Buscaba soluciones e improvisaba sobre la marcha un disfraz, un paquete de regalos, una tarjeta, un álbum o cualquier otra cosa. Ahora, tengo una montaña de materiales y me siento sin creatividad. Porque pegar pegatinas o encolar die-cuts no me llena. Tengo el blog aparcado, porque no me nace hacer nada con todo "tan moderno y conjuntado" que tengo. Vale, son cosas monas, pero no me representan...muchas de ellas me parecen demasiado infantiles o pijas, y yo no soy así. Pero me dejé llevar, quizás pensando, como la mayoría, que necesitaba estas cosas para crear un álbum u otro proyecto bonito: esto te lo hacen creer diariamente las marcas a través de las tiendas, las DTs, los blogs (es como una secta, y no lo digo en broma). Ya son unos cuantos miles de euros gastados en estos años...y miro lo que tengo (máquinas, sellos, tintas, papeles, adornos, etc...) y no me inspiran nada.
    La paradoja radica en que se supone que empezamos comprando materiales de scrap para poder desarrollar nuestra creatividad y terminamos por ser esclavas del consumismo y nos sentimos cada vez menos creativas (a mí me pasó). Nos apuntamos a grupos, suscribimos a blogs y a newsletters de las tiendas (algo muy nocivo para el bolsillo) e intentamos enterarnos de todo, y cuanto más sabemos…menos hacemos y más acumulamos material.
    El scrap americano es un reflejo de la propia sociedad americana: consumista a más no poder. Todo caduca, todo se cambia rápidamente para vender más...Cada colección trae una gran variedad de productos coordinados y luego ves un LO de alguna DT y empiezas a sumar para ver por cuánto te saldría hacerlo y te das cuenta que es algo absurdo. Pues, muchas veces un LO te puede salir por unos 20 o 30 si te compras todos los paquetes de adornos, abc, sellos, etc.

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    1. Hola Nanci, de nuevo muchísimas gracias por tu comentario y reflexiones. Reflejas claramente mis sensaciones. De acuerdo contigo en todo lo que dices. Espero, de corazón, que te animes a buscar de nuevo tu creatividad, tu camino scrapero, en el que realmente te sientas reflejada. Un besazo enorme, y de nuevo muchas gracias por tus aportaciones.

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  9. Formidable tu análisis. Por desgracia me siento identificada en ese afán consumista, aunque he conseguido con el tiempo, ser más sensata y comedida y sobre todo práctica: si hay varios productos o herramientas similares decantarte siempre por la más versatil, la más liviana o la que menos ocupe o, por supuesto, de la que resulte más fácil conseguir recambios o complementos. Y me da que toda scrapera ha vivido esa etapa. Me quedo con tu maravillosa frase: "Pero cuando nuestros proyectos e ideas dependen de los materiales, o dicho de otra forma, de nuestro poder adquisitivo ¿dónde queda la creatividad y la imaginación?". Un post buenísimo. Besos.

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    1. Hola Rebeca, gracias por tus comentarios y tus propuestas de sensatez consumista.
      Un abrazo.

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