martes, 18 de noviembre de 2014

Como scrapear y no perder la cabeza en el intento: Episodio 3



Ya sabemos que el scrap es una actividad apasionante, pero según cómo, puede resultar muy caro.


Aunque de momento tengo la suerte de poder hacer inversión y tener variedad de materiales, puede que no sea siempre así, y hay momentos en los que es necesario priorizar en otras cosas y reducir el presupuesto scrapero.

 

Pero ello no debería afectar a nuestra creatividad. Así que una de mis “paranoias” es no perder nunca de vista que el scrap puede desarrollarse desde una perspectiva “low cost”. ¿Qué quiere decir esto? Qué podemos hacer cosas maravillosas sin hacer grandes inversiones.


Y es que existen un montón de alternativas, soluciones y trucos para que podamos scrapear sin necesidad de que nuestra economía se vea alterada por esta adicción.


Que si, que vale, que hay de todo, maravilloso, espectacular, de todos los colores, olores y sabores… pero, seamos realistas… si nuestro presupuesto no nos permite según qué cosas… ¿Es necesario vivir en ese estado de sufrimiento y necesidad material? Por qué nos generamos esas ansiedades de… "es que si no lo tengo no podré hacer nada".

Y ya no es la primera vez que en conmversaciones, sobre todo con personas que se inician en el scrap, se repite esta idea. Y se hacen unos gastos increibles en materiales, muchas veces sin siquiera saber si realmente esta actividad se vive con pasión. Porque el scrap, en la actualidad es una moda. Una moda molona, que engancha, que atrapa...

Y no debemos dejarnos atrapar. Vayamos poco a poco, probando, investigando, haciendo gastos ordenados, conscientes y realistas

Búsquemos alternativas a lo esperado o preconcebido. Si no tengo una cizalla, puedo utilizar un cúter, y si no tengo una remachadora para poner un ojete de adorno, lo puedo sustituir por una perlita, o por un agujero hecho con una perforadora de oficina.


En parte, nuestra ansiedad scrapera se genera y consolida en el momento en el que entras en contacto con otras personas que comparten tu misma afición. Vas paseándote por blogs, grupos, ves tutoriales, vas a talleres, tiendas físicas, tiendas on-line…… Y puedes entrar en un desenfreno consumista altamente peligroso.

Y ahí estás, intentado ahorrar por un lado para gastar por el otro

- En el súper, buscando los chollos, las marcas blancas, los 2 x 1…

- Comprando ropa y calzado en las últimas rebajas, en los outlets… o simplemente no comprándola.


Todo para conseguir esas herramientas y esos materiales que nos entran por los ojos y nos abducen por sus bonitas formas y colores. Mi tesoroooooo!!!!


Vamos a ver, que las políticas de ahorro son geniales, pero ¿por qué no somos capaces de aplicarlas al scrap?


Siempre he pensado que el ser humano del siglo XXI vive en una dimensión de consumismo irracional (en la que yo, no voy a negarlo, también estoy inmersa). En cierto modo vivimos en un estado de necesidad constante, cuando no es una cosa es la otra. Y que a veces da incluso más placer consumir que el disfrute que vayamos a tener con el uso que le demos a lo que hemos adquirido.


Si tenéis hijos los visualizaréis mucho mejor, seguro. Yo cuando llegan los cumpleaños y las navidades me pongo tensa. Por esas boquitas empiezan a salir listados y listados de juguetes, juegos, muñecos, maquinitas… y es cuando el sentido común se impone y hay que marcar límites. Sales a las calles y cambias recorridos, cambias de aceras sin sentido aparente, intentas distraer sus miradas de tiendas de juguetes, kioscos, pastelerías y tiendas de chuches.


Pero… ¿por qué no podemos hacerlo cuando se trata de nuestra afición? ¿Por qué el sentido común nos abandona cuando hablamos de scrap? ¿Por qué somos capaces de cambiar nuestros planes para ver si nos da tiempo a pasarnos por tal o cual tienda?... para echar un ojito, decimos… si, ya.


Pero en el scrap pasamos a una dimensión superior. Yo además de scrapear hago otras cositas: costura, ganchillo, trabajo con fieltro, punto… Y vale, hacen falta materiales, hay gran variedad y eso, pero es que el scrap es una locura, un saco sin fondo, es como meter nuestro dinero en una máquina tragaperras, que nunca se cansa de chupar y de chupar. Y si, nos devuelve el placer de crear, de hacer, de desconectar, de regalar a otras personas un poquito de nosotras… pero debemos saber calcular los límites y saber hasta dónde podemos llegar.


¿Y qué podemos hacer?

 Os dejo algunas ideas que yo intento poner en práctica y que ya hemos comentado en episodios anteriores:



- Primer paso, tener un presupuesto. Saber cuál es el límite que no debemos pasar bajo ningún concepto.


- Hacer un listado de proyectos, lo que nos lleva a hacer un listado de materiales.


- Según eso, muchas veces no necesitaremos colecciones completas de papeles, sino papeles sueltos. Y puede parecer que es tirar el dinero, si hacemos los cálculos de los papeles que lleva una colección respecto al precio del papel por unidad, pero… ¿y si sólo necesitamos cuatro papeles? Volvamos a hacer las cuentas… a lo mejor resulta que compensa y con el precio de una colección, puedo comprar papeles de cuatro colecciones y hacer cuatro proyectos.


- Herramientas. Mirar, consultar, preguntar a otras scraperas por su utilidad, calidad… Yo ya me he llevado más de un chasco con algunas de ellas. El diseño y la marca no lo es todo.  Pero también lo barato sale caro. Es difícil, pero es importante incluso tener la oportunidad de poder verlas, tocarlas, probarlas… incluso lo que para mi puede ser una herramienta fantástica, para otra persona no tiene porque serlo.


- Muchas veces, cuando hablamos de tiendas on-line, por el tema de los gastos de envío, hacemos una macro compra en un único establecimiento. Eso también nos lleva a salirnos de nuestra lista de la compra. Pensad si merece la pena. A veces sale más cuenta comprar en varios establecimientos, aún pagando gastos de envío, si realmente conseguimos lo que queremos.
 

- Rebajas, ofertas, liquidaciones. Si, por supuesto, siempre y cuando se trate de cosas que necesitamos.  Y siempre aplicando la idea anterior de los gastos de envío.


 


- ¿Tienes colegas scraperas cerca? ¿Te reúnes en crops con amigas/os? Pues es un momento ideal para compartir, intercambiar, troquelar, estampar… Seguro que entre todas y todos tenemos cosas muy interesantes que podemos socializar.


- Lo mismo en lo que se refiere a las compras. Podemos hacer compras colectivas. Pero ojo, no olvidemos ninguno de los criterios anteriores. Comprar en equipo para compartir materiales, colecciones, gastos está muy bien, pero con control. Qué en grupo es más fácil que se nos vaya la bola que a nivel individual… y sé de los que hablo.


- Pero quizás, lo más importante es, antes de comprar nada, hacer un repaso de lo que ya tenemos, de cómo lo podemos aprovechar para nuestros proyectos. A lo mejor nos llevamos una sorpresa y no nos hacen falta tantas cosas como creemos.

- Y ligado a esto... reutilizar, reutilizar y reutilizar. Los materiales siguen teniendo vida aunque estén guardados en una caja de recortes. Ahora que llega la navidad ¿es necesario hacer gasto en tantos materiales temáticos? Vale, si tenemos la pasta adelante, pero ¿y si no? Pues cambiemos el chip, utilicemos lo que tengamos, demos una nueva dimensión a las tijeras... adelante. Seguro que salen cosas fantásticas.


- ¿Y la atención al cliente? Ciertamente hay tiendas con los precios muy competitivos, pero con un trato poco personalizado. Yo, con el paso del tiempo, prefiero una atención al cliente de calidad, que se me cuide, que pueda preguntar, pedir materiales, consejo… y que sepa que, si no estoy satisfecha, el establecimiento va a responder a mis inquietudes o dudas, o compensar posibles errores en el servicio. Un trato de persona a persona, y que te lo ofrezca el propio establecimiento. Un mail de confirmación de pedido es importante, pero qué te contacten, te pregunten, qué te respondan; qué las personas responsables se visibilicen con nombre y apellidos para mi es signo de confianza, sin necesidad de formularios o referentes virtuales, que no sabes si hablas con una persona o una máquina, y que en ocasiones ni contestan.


No sé cómo lo veis. Seguro que en muchas ocasiones os habéis planteado todas estas cuestiones. Y me gustaría saber vuestra opinión, ideas ¿os animáis a compartir vuestras experiencias y reflexiones? Os espero.


Un abrazo enorme de una scrapera que intenta no perder la cabeza.






15 comentarios:

  1. Verdades como templos!! Últimamente estoy pensando que debería hacer inventario de todo lo que tengo y ver lo que puedo utilizar más o lo que no voy a utilizar nunca e intentar venderlo, cambiarlo, sortearlo, ... y darle una nueva vida. Cuando leo el post digo, contente, pero cuando veo cosas bonitas eso se me va, jajaja. Por ejemplo, de navidad no tengo pensado comprar nada, creo que voy a intentar arreglarme con lo que tengo del año pasado que no es poco.
    Y después de todo este rollo, que me encanta tu blog y tus reflexiones!!!
    Un besito.

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    1. Lo del inventario es muy necesario. Yp estuve ordenando y, mi madre, encontré cosas que ni me acordaba que tenía.

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  2. Que cierto todo lo que dices! Cuando una empieza a hacer scrap tiene una ansiedad por tener todas las herramientas, todos los materiales,que te parece que si no no vas a saber hacer nada. En mi caso por narices tengo que aplicar lo de marcar un presupuesto porque mi marido lleva mucho tiempo sin trabajo estable. Pienso muy bien lo que quiero hacer e intento no derrochar material. es cierto que no puedo tener todo lo que quisiera, pero tambien es cierto que se puede disfrutar mucho scrapeando según tus posibilidades. Pues casi te escribo yo otro post!! un abrazo

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    1. De eso se trata, si es que no hay nada mejor que verse un poco "apretado" para valorar lo que tenemos y utilizar lo que realmente hace falta: creatividad e imaginación.

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  3. Hola Pilarín, muy bien expresado y completamente de acuerdo con tus planteamientos. Yo jamás miro colecciones de papeles ni tengo diseñadores gurú. Compro los papeles por unidades en las ferias, las bases de casi todos mis trabajos (incluidos tags y alguna tarjeta) són cartones de cajas de cereales o similares.Cartulinas , adornos y cintas de doble cara en los chinos,Colas,polvos de embos, adhesivos , stickers y troqueles para la Big en contadas ocasiones en tiendas en liquidación , rebajas o de segunda mano con compañeras de confianza. Mi lema es "Con lo que tengo, hago " es decir no compro apenas nada para hacer un trabajo sino miro lo que tengo y me arreglo con ello. En fin "Menos es más". Gracias por tus reflexiones. Biquiños

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    1. Mabel, es que tú estás muy centrada. Eso ya lo sabía yo. Ejemplo es lo que debemos tomar.

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  4. Llevo tiempo meditando sobre esto, pues me siento en crisis creativa. Me he dado cuenta que cuanto más material tengo, menos inspirada me siento. Quizás porque ya no paro a pensar las soluciones para crear algo. Sencillamente cojo los materiales y los combino con mayor o menor acierto. Antes era distinto, no tenía algo y me ingeniaba una manera plausible de conseguir un resultado similar. Esto me hacía sentir más despierta y me llenaba de motivación.
    Creo que estar en constante contacto con grupos, blogs, tiendas no me ayuda mucho en cuanto a despertar mi creatividad. Pues demasiada información termina por saturarme. Al menos a mí, me está pasando esto. Ya tengo la sensación que no hay nada interesante por hacer, que todo está hecho y lo que hay son re-interpretaciones de lo mismo (unas mejores y otras no tanto).
    Pese a todo esto, sigo deseando tener cada vez más material. Compro en tiendas de todo el mundo y estrujo el presupuesto scrapero al máximo. Cada vez me queda menos para ropa, cosmética, accesorios o para invitar a mi familia a cenar. Lo que antes era un presupuesto X, ahora es 4X o 5X. Hice el inventario de mi material la semana pasada y, realmente necesitar, no necesito nada. Pero, si veis mi lista de deseos pensaríais que no tengo nada, pues deseo tener lo tengo multiplicado por mil. Pero ¿ para qué si no tengo inspiración?
    Por todo esto, tomé una decisión y espero cumplirla para diciembre y para los tiempos venideros: reducir y respetar el presupuesto al límite inicial, o sea, mi presupuesto scrapero será X. También idearé proyectos con los montones de papeles que tengo y no estaré imaginando proyectos con los que no tengo. Pues, cuando compré stacks, kits o papeles sueltos fue con un objetivo, pero parece ser que este objetivo se esfumó de mi mente y ahora ya no deseo crear sino comprar y acumular. Por esto, y porque mi adición a las compras roza, o ya traspasa, la frontera de la salud mental me veo obligada a un cambio de chip urgente.

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    1. Empatizo totalmente contigo.
      Por mucho que se tenga, sino hay inspiración, da igual.
      Y luego esa necesidad de tener, acumular... Que supongo que es un mal endémico. Seguro que si preguntamos, muchas personas acumulan otras muchas cosas. Es la enfermedad del consumismo. Al menos, aunque no es excusa, somos conscientes de ello.

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  5. Tienes toda la razón, en todo!!! Ahora tendría que hacer un pedido de cosas y no lo hago porque me vuelvo loca buscando y encontrando.
    Un beso

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  6. Muchísimas gracias por esos consejos. Ya los sabía, no te lo voy a negar, pero va bien que de vez en cuando "alguien" te lo recuerde.
    Y es que se hace tan difícil no comprarlo todo... es todo tan bonito... pero hay que ponerse dura y saber decir ¡NO! cuando toca decir ¡NO!.
    Bss1000

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    1. Pues eso, yo me lo recuerdo a mi misma con estos posts, ja,ja.

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  7. Cuánta verdad en tus palabras! En mi caso, mi idea era darle vida a mis fotos. Pues resulta que tengo álbumes preciosos, coloridos, adornados... Y VACIOS! Mis fotos siguen en el movil, muertas de aburrimiento, sin nadie que las mire. Decidido, mi presupuesto scrapero lo voy a dedicar a revelar. Y a llenar los álbumes de vida!

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  8. Venga a dar vida a esos álbumes. Ya nos enseñarás. Un besote

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  9. Amén. Me he visto reflejada 100% en esa fiebre consumista. En algo más de un mes en esto del scrap, creo que me habré gastado 300 € mínimo. Y sí en herramientas principalmente que me valdrán para infinidad de proyectos y por muchos años, pero esto es un saco sin fondo. He abierto los ojos afortunadamente, la semana pasada, y tal y como tú planteas... A partir de ahora si he de comprar algo será quizá cartulina o papel y siempre con un proyecto ya bien perfilado en mi cabeza. Lo de ponerme límites de gastos al mes no me dio resultado, pero ahora mismo, esa ansiedad consumista ha descendido ya hasta casi desaparecer del todo, gracias a lo de idear proyectos en base a lo que ya tengo. Además, siempre encuentro algo inesperado que puedo reutilizar. Por mi parte, ya no va a haber compras masivas de cifras estremecedoras. Tengo muuucho material y con un poco de ingenio lo sacaré partido. Eso sí, tengo el scrap bien anclado en mis venas, y en mi caso no va a ser flor de un día.

    Me ha gustado mucho esta entrada tuya, porque creo que describes a la perfección ese afán de querer tenerlo todo. Te lo agradezco de verás, porque no quisiera que nadie más cayera en ese espiral inacabable. Con tu permiso lo comparto en mi FB. Un abrazo.

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