martes, 28 de octubre de 2014

Cuento de Halloween

Erase una vez una señorita que quedó tan encantada de la celebración del cumpleaños de su hermana mayor y de su sobrino, que decidió seguir buscando oportunidades para festejar en familia. Así que le pidió a su hermana mayor que organizase una fiesta de Halloween para los primitos.

Era tanto su entusiasmo, que se encargó de comprar una buena parte de viandas, decoraciones y regalitos para los peques, que entregó a su hermana mayor para que fuese organizando todo.

La hermana mayor se volcó, y como se le presentaba un fin de semana muy movidito, aunque la celebración sería un domingo, empezó a organizarlo todo en viernes.

Los hijos de la hermana mayor estaban encantados. Les encantan las fiestas y tener invitados. Esperan que llegase el día con ansia viva, especialmente para jugar con sus tíos y su primita.

Pero la hija pequeña de la hermana mayor tenía una terrible sorpresa inesperada. El sábado por la tarde empezó a mostrar cierto malestar y en un momento dado se quejó de que le dolían unas pupas de la espalda. Levantaron su camiseta y.... 


¡¡¡ NOOOOOOOOOOOOOO !!!

¡¡¡ VARICELA !!!
 


Y se lanzó la voz de alarma y cundió el pánico... ¿de verdad? ¿seguro? ¿era eso posible? No había fallo. 

La hija pequeña empezó a encontrase muy mal. Cada vez tenía más granitos. Por fortuna el hijo mayor estaba vacunado, pero no la primita.

Y así fue como la primita y los tíos se quedaron sin fiesta. Y la hija pequeña triste y enferma.

Pero su mamá decidió que no habría varicela ni otra enfermedad que arruinase la ilusión de sus hijos y, como ya estaba casi todo montado, decidió, lamentando la falta de asistencia de los invitados principales, seguir adelante con la fiesta.

Pues si, la varicela ha llegado a nuestro hogar y parece que nos va acompañar durante, al menos, unos 10 días.

No os podéis imaginar la rabia que nos dió, especialmente porque mi hermana tuvo la idea, se volcó y no puedo asistir con su peque.
Fue una desilusión tremenda para mis hijos, que la quieren un montón y desaban disfrazarse y bailar con ella.

Pero ya les he dicho que no se preocupen, que en cuanto la peque se recupere, yo organizo otra fiesta temática en un plis-plas y todos a divertirse.

La fiesta la hicimos igual. Iba a ser un evento en familia, pero a última hora invitamos a un par de amigos de mis hijos que ya pasaron la varicela y que vinieron gustosos.

A la enana le empezó a subir la fiebre durante la fiesta y acabó metida en la cama, pero hasta ese momento lo pasó genial.

Y es que aúnque ya sabíamos que no iba a ir al cole, y por tanto no podría llevar su calabaza, la hicimos igualmente. Ese momento no podía faltar. Ya es tradición en casa. 

Aunque la tuvimos que hacer en dos tandas, pues una vez habíamos empezado le subió la fiebre y se echó una siestita para recuperarse mientra le hacía efecto el ibuprofeno.



Os presentamos a... Calabrácula!!!


Que presidió la "mesa dulce"...







Y nos pusimos a celebrar hasta que llegó la fiebre de nuevo...




Y seguimos celebrando, porque aunque no podamos salir de casa, Celia quiere continuar la fiesta con sus peluches.

Os presentamos a Pato-Momia, Moni-Vampiro y al temible Coco-Pirata Fantasma.


¡¡ FELIZ HALLOWEEN !!



4 comentarios:

  1. Eso es una madre y lo demás son tonterías! Me encanta la actitud que tomaste y la mesa? Una preciosidad! Felicidades por todo y animo a Celia!

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    1. Ja,ja, no quedaba otra. Suspender el evento no podía entrar en los planes. La peque progresa adecuadamente, en una semanita seguro que ya está recuperada.

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  2. eres genial.....jajajaja..la verdad que quedo barabro todo!!...felicidades!!!

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